EEUU tiene capacidad oculta para inundar su mercado con crudo venezolano

Estados Unidos aún puede aumentar la entrada de crudo venezolano sin que se hable

Las refinerías estadounidenses cuentan con margen para procesar más petróleo venezolano justo cuando la oferta mundial está en plena transformación, reveló el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright.

Este dato desafía la narrativa de sanciones y bloqueos. Tras la caída de Nicolás Maduro, la producción de Venezuela muestra signos de recuperación, y las refinerías en el Golfo de México están ajustando sus operaciones para recibir más crudo pesado, típico del petróleo venezolano.

Wright explicó que solo se necesita tiempo porque las compras se pactan por mezclas mensualmente, repartidas entre varios proveedores. Pero la señal es clara: la demanda estadounidense por crudo venezolano está lista para aumentar y cambiar el balance del mercado.

Cómo cambia el tablero energético mundial

  • Actualmente, cerca del 50% del crudo venezolano —unos 1,25 millones de barriles diarios— ya llega a EEUU, principalmente por rutas encubiertas.
  • El resto se dirige a India y Europa, pero la tendencia apunta a que EEUU incrementará rápidamente esa cuota.
  • Venezuela proyecta incluso un alza de producción anual de 22%, con 1,37 millones de barriles diarios para fin de año.

El lado oculto de la crisis en Medio Oriente

Mientras la atención se centra en el Estrecho de Ormuz y las tensiones entre EEUU, Israel e Irán, Wright confirmó que unos 7 millones de barriles diarios se extraen con apoyo militar estadounidense, pero que Estados Unidos ya ha compensado gran parte de la caída iraní en suministro.

Irán está fuera del juego exportador y Washington mantiene la presión para que los precios sigan bajos, a pesar de la inestabilidad geopolítica.

El dato que no publican: EEUU podría estar usando el petróleo venezolano para equilibrar este vacío en el mercado y evitar una espiral inflacionaria que afectaría directamente a la economía y a las instituciones nacionales.

Qué viene después

Con la capacidad instalada y un aumento inminente de producción venezolana, EEUU puede reconfigurar su estrategia energética sin depender excesivamente de la volátil región del Golfo Pérsico.

Esto podría significar una nueva era donde la geopolítica energética en América Latina gana protagonismo silencioso, mientras la opinión pública continúa distraída por narrativas oficiales centradas en Medio Oriente.

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