EE UU Organiza el Mundial 2026 y Falta lo Más Básico: Pasión por el Fútbol
¿Dónde está la verdadera pasión por el fútbol en EE UU?
Cuando Estados Unidos se prepara para debutar en el Mundial 2026, que organiza junto a México y Canadá, llama la atención algo fundamental: el ambiente futbolero brilla por su ausencia.
Aunque el país es fanático del deporte desde niño, esa pasión no se refleja en el fútbol, incluso siendo el principal anfitrión del torneo con 78 de los 104 partidos totales.
Esto no es un detalle menor
Estados Unidos recibe más del 75% de los encuentros, un evento global que debería disparar fervor local. Pero la realidad demuestra que el país no termina de adoptar al fútbol como deporte de masas, contrario a otras potencias organizadoras.
¿Qué consecuencias trae?
- Ausencia de un verdadero ambiente competitivo y popular puede afectar la atmósfera del Mundial.
- La expectativa local podría no traducirse en un apoyo contundente a la selección ni en impacto económico esperado.
- Expone la fragilidad cultural que enfrenta el fútbol en EE UU, y por ende, el riesgo que supone depender de ese mercado para la promoción global del deporte.
Lo que viene
Si EE UU no logra revertir esta desconexión, la organización y éxito del Mundial podrían quedar a la sombra de esta carencia. Al final, un torneo sin pasión local pierde mucho de su sentido y poder de influencia global.