Nombramiento polémico de Devoe aviva conflicto político en Venezuela
El senador republicano Jim Risch, líder en Relaciones Exteriores del Senado de EE UU, rompió el silencio y calificó el nombramiento de Larry Devoe como fiscal general en Venezuela como una oportunidad perdida para avanzar hacia una transición real.
Devoe, uno de los aliados cercanos al régimen de Maduro, fue designado por una Asamblea dominada por oficialistas, en medio de tensiones y polémicas sobre la legitimidad política y judicial en el país. Su nombramiento ocurre justo después de la Ley de Amnistía, un proceso que debería impulsar cambios, pero que parece fortalecer al chavismo.
¿Por qué esto redefine el escenario venezolano?
La crítica del senador Risch no es un llamado más. Señala que este nombramiento refuerza a quienes bloquean una verdadera recuperación económica y estabilidad institucional. Washington, tras flexibilizar sanciones y retomar relaciones con el actual gobierno interino de Delcy Rodríguez, se enfrenta ahora a una realidad difícil: la permanencia de figuras clave del chavismo en puestos estratégicos.
¿Qué puede venir después?
- Un mayor cuestionamiento internacional sobre la legitimidad de las instituciones en Venezuela.
- Dificultades crecientes para que se concrete una transición política que garantice estabilidad económica.
- Continuidad de la influencia del régimen de Maduro en los organismos claves, limitando la capacidad de cambio real.
La designación de Devoe expone lo que no quieren contar: la agenda política oficialista sigue dominando la escena, incluso con la mirada y acuerdos internacionales de fondo. La estabilidad y el progreso están en juego.