Dos terremotos, un país que vuelve a caer sin protección
Terremotos devoran Caracas y la historia se repite
Dos potentes sismos han sacudido la capital venezolana, dejando nuevamente un escenario de destrucción y miles de víctimas.
La tragedia no es nueva. En 1812, un terremoto de magnitud entre 7,7 y 8,0 derribó edificios, templos y cuarteles, matando alrededor de diez mil personas. La réplica de abril solo empeoró la crisis. En aquel entonces, el Padre José Francisco de Caracas, con su gesto simbólico de fe y auxilio, se convirtió en símbolo para un pueblo abatido.
¿Qué cambia hoy?
Dos siglos después, Caracas vuelve a enfrentar un terremoto devastador. Las instituciones y la sociedad parecen no haber aprendido la lección: la falta de preparación y respuestas concretas expone a la población a un destino conocido y evitables consecuencias.
Mientras algunos impulsan agendas políticas divisivas, el inicio de una reconstrucción seria que incluya seguridad, legalidad y fortalecimiento institucional es ignorado por completo.
¿Qué viene ahora?
- Un desafío urgente para la reconstrucción segura y eficiente.
- La necesidad imperiosa de priorizar políticas públicas que prevengan nuevos desastres.
- Una oportunidad para que el país decida si quiere romper con ciclos de abandono institucional o seguir repitiendo errores históricos.
El pueblo venezolano, como hace dos siglos, extiende una mano, pero la verdadera salvación está en la respuesta organizada y el compromiso con la seguridad y la legalidad. ¿Lo hará la clase política o seguirá mirando hacia otro lado?