Descartan escombros del terremoto en la costa: el desastre ambiental que esconden
Escombros a la orilla del mar en La Guaira: una tormenta ambiental que ignoran
Ciudadanos reportan la descarga de escombros del terremoto del 24 de junio en zonas costeras entre Tanaguarena y Naiguatá. Expertos alertan: esta práctica no solo es imprudente, sino que puede generar daños ambientales severos y prolongados.
¿Qué pasó?
El ingeniero y ambientalista Joaquín Benítez, autoridad en sustentabilidad, explica que los escombros no son solo concreto o acero. Contienen materiales peligrosos: aceites, solventes, residuos hospitalarios y otros contaminantes. Aún así, se depositan en la costa sin planificación técnica.
¿Por qué cambia el escenario?
Según normas internacionales, los desechos de desastre deben estar lejos de cursos de agua y zonas pobladas. Aquí no. El vertido en la costa altera corrientes marinas, erosiona playas y reduce la luz para los arrecifes coralinos, esenciales para la pesca y el equilibrio ecológico.
La naturalista Karen Bruegger advierte: poner escombros en el litoral central es jugar con el futuro económico y ambiental del país.
Lo que viene
Sin un manejo riguroso, las consecuencias ambientales se multiplicarán: daños permanentes a ecosistemas, contaminación del agua y el suelo, y riesgos a la salud por polvo tóxico. Además, sin clasificar ni analizar los materiales, se pierde una oportunidad crucial para la reconstrucción responsable.
El llamado es claro: la reconstrucción debe basarse en criterios técnicos y científicos, no solo en la urgencia. Ignorar esto significa hipotecar recursos, ecosistemas y calidad de vida.