Ingeniero bilbaíno desaparece tras terremoto en zona devastada de Venezuela
Jon Sustacha Loygorri, de 69 años, figura entre los desaparecidos luego de los recientes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, especialmente la zona de La Guaira.
Su ausencia no ha sido aclarada y se ha difundido un cartel para localizarlo, pues se encontraba en el edificio ‘Los Corsarios’, en Playa Grande, que colapsó durante el seísmo.
¿Por qué esto cambia el panorama?
Mientras el gobierno venezolano se limita a mostrar cifras oficiales y promesas, la realidad es que en el epicentro de la tragedia personas como Sustacha permanecen en el limbo. La falta de transparencia y la ausencia de un plan eficiente de rescate exponen graves fallas institucionales.
Además, la búsqueda también sigue para María Coro Barriola, con raíces vascas, atrapada en otro inmueble derrumbado.
El saldo real y las conexiones políticas que no se cuentan
Entre las víctimas fatales destaca Alazne Solabarrieta Lecea, de ascendencia vasca, cuyo fallecimiento pone en evidencia el drama que viven cientos, ignorado por la agenda política que minimiza responsabilidad y gestión.
Su marido, Koldo Olalde Kintela, con antecedentes vinculados a grupos violentos, sobrevivió con heridas, lo que añade un capítulo más a la compleja situación social y política en Venezuela.
¿Qué puede venir después?
Si sigue imperando el silencio oficial y la falta de recursos efectivos, la tragedia puede agravarse con nuevos desaparecidos y un deterioro institucional aún mayor. La falta de previsión y control pone en riesgo vidas y profundiza el caos en un país que ya lidia con múltiples crisis.