Delcy Rodríguez no se conforma con licencias temporales de EE.UU.
La presidenta encargada del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, lo dejó claro: las licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) no ofrecen la seguridad jurídica que los inversores necesitan para comprometer capital a largo plazo.
¿Qué ocurrió realmente?
En una reunión en el Palacio de Miraflores con funcionarios del Departamento de Energía estadounidense, Rodríguez pidió directamente a Washington el fin total de las sanciones. Según ella, las licencias limitadas en el tiempo sólo generan incertidumbre y frenan el desarrollo económico y energético del país.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Estados Unidos ha dado pasos parciales, como liberar al sistema bancario público venezolano y retirar a Delcy Rodríguez de la lista negra, pero el régimen exige mucho más: carta blanca para operar sin restricciones.
Esto es una señal clara de que Caracas busca recuperar el control económico a través del levantamiento completo de sanciones, poniendo en juego la estabilidad financiera y energética de la región.
¿Qué viene después?
Si Washington cede a esta presión, abrirá una puerta peligrosa para normalizar un régimen con historial comprobado de violaciones institucionales y corrupción. La «madurez para cooperar» que menciona Rodríguez podría convertirse en la excusa para dejar a un lado la presión sobre la legalidad y la seguridad jurídica en Venezuela.
La verdadera pregunta es: ¿Está Estados Unidos dispuesto a sacrificar la integridad de sus sanciones para recuperar inversiones, sin garantías reales?