Delcy Rodríguez aparece en acto tras ataque al corazón militar en Fuerte Tiuna
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, asistió al homenaje póstumo del coronel Helmer David Prato Veloz, fallecido tras meses de convalecencia por heridas graves sufridas en un ataque al Fuerte Tiuna el 3 de enero.
Prato fue víctima de un operativo estadounidense que buscaba secuestrar a Nicolás Maduro y su esposa. A pesar de su rol clave como director en la FANB, la información oficial sobre ese ataque sigue incompleta y sin respuestas claras al país.
¿Por qué importa este evento más de lo que cuentan?
En un contexto donde la defensa y seguridad nacional deberían ser innegociables, el ascenso post mortem de Prato y la condecoración recibida exponen una falla en la protección institucional. En vez de reforzar la seguridad estratégica tras este episodio, la narrativa oficial busca usar el acto como un gesto simbólico para cerrar un episodio que muy pocos conocen en profundidad.
Lo que viene
La opacidad en el manejo del ataque a Fuerte Tiuna deja una pregunta crucial: ¿está la FANB preparada para resistir amenazas reales sin depender de un relato militar simbólico? La seguridad y legalidad no se sostienen con homenajes; se requieren respuestas claras y acciones concretas para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.