Cuba en crisis: segundo apagón total en cinco días evidencia colapso eléctrico
Nuevo apagón total en Cuba revela el colapso energético que el gobierno oculta
Este viernes, Cuba sufrió un nuevo apagón generalizado, el segundo en solo cinco días. La desconexión total del sistema eléctrico nacional ocurrió a las 16:30 horas locales, dejando a toda la isla sin servicio.
Este evento suma ya cuatro apagones generales en menos de seis meses y nueve desde finales de 2024. El más reciente, ocurrido el lunes, se produjo por una caída de voltaje combinada con baja producción eléctrica, recuperándose el servicio solo dos días después.
¿Qué está fallando en el sistema eléctrico cubano?
La realidad no oficial es que Cuba depende de siete plantas térmicas antiquísimas, con más de 40 años de operación y constantes averías. La principal, Antonio Guiteras en Matanzas, acumula más de quince paradas técnicas este año y sigue fuera de servicio por reparaciones.
El problema central es la falta de combustible, agravada por la imposibilidad del régimen de importar diésel suficiente, lo que obliga a frecuentes apagones que afectan a todo el país: en La Habana superan las 24 horas sin electricidad y en provincias llegan a más de 70 horas consecutivas.
Una transición sin soluciones inmediatas
El gobierno intenta paliar la crisis con un plan de energías renovables financiado y técnicamente asistido por China. Desde 2025 se instalaron 56 parques solares que aumentaron la participación de energía solar del 3% al 10% en la red.
Pero esta transición será lenta. La proyección oficial es alcanzar solo el 15% de capacidad solar para finales de 2026, insuficiente para compensar el deterioro y la falta de combustible que hoy paralizan el sistema.
¿Qué viene ahora?
- Más apagones y restricción energética permanentes.
- Impacto creciente en la economía y calidad de vida de los cubanos.
- Mayor presión sobre un régimen incapaz de garantizar servicios básicos.
Esto no es una crisis pasajera: es el colapso estructural de un sistema energético viejo, sin inversión y dependiente de decisiones políticas erráticas. Cuba enfrenta una emergencia que divide opiniones, pero lo cierto es que nadie está preparado para lo que se avecina.