Crisis energética en Cuba paraliza 100.000 cirugías y dispara enfermedades
100.000 cirugías retrasadas y enfermedades fuera de control en Cuba
La Organización Mundial de la Salud acaba de lanzar una alerta cruda: la grave crisis energética en Cuba ha dejado a más de 100.000 pacientes sin cirugías. Entre ellos, más de 11.000 niños sufren las consecuencias. Pero no es lo único que está empeorando.
Tras una visita a la isla, el director de Gestión Humanitaria de la OMS, Altaf Musani, explicó que la falta de combustible no es un problema aislado. Afecta directamente la operatividad de los hospitales y la capacidad de médicos y pacientes para desplazarse. ¿El resultado? Servicios esenciales suspendidos y un sistema sanitario al borde del colapso.
El riesgo de epidemias crece sin control
Más allá de las cirugías atrasadas, el cambio más preocupante es el aumento alarmante en el riesgo de enfermedades como dengue, malaria y chikungunya. Sin energía, el control de vectores y el acceso al agua potable se hacen imposibles.
La crisis financiera limita la ayuda internacional
La ONU advierte que la asistencia humanitaria para Cuba está lejos de cubrir las necesidades. Apenas se ha recibido el 30% de los fondos necesarios para afrontar las secuelas del huracán Melissa y la crisis energética prolongada.
Edem Wosornu, de la Ocha, denuncia que la restricción de combustible, agravada por políticas de sanciones previas, junto con la crisis climática y económica, han transformado un problema temporal en una emergencia permanente.
¿Qué sigue para Cuba?
La combinación de baja energía, falta de recursos y un sistema sanitario saturado no puede sostenerse. La recuperación no llegará sin cambios que atiendan la raíz real del problema, que incluye bloqueos externos pero también gestión interna. Mientras esto no ocurra, la salud pública seguirá en riesgo, con consecuencias directas en la economía y estabilidad social de la isla.