Un cambio profundo en la justicia penal está en marcha
La Comisión Presidencial lanzó una consulta nacional con un objetivo claro: redefinir el proceso penal desde sus bases.
¿Qué está en juego?
Larry Devoe, Fiscal General y miembro clave de esta comisión, confirmó que no es un simple diálogo, sino una reforma radical. Consideran temas urgentes como el retardo en los procesos y la política criminal del país.
¿Cómo se llevará a cabo?
- Asambleas presenciales en todos los estados, incluyendo grupos como movimientos sociales, campesinos e indígenas.
- Plataformas digitales para los que participen a distancia.
- Colaboración con universidades para estudios técnicos y recolección de datos.
¿Por qué esto cambia el escenario?
El plan no solo toca la superficie. Aborda nueve ejes prioritarios, desde la ética y autonomía institucional hasta la infraestructura y tecnología. Además, implica una autocrítica interna del sistema judicial, apuntando a reformar prácticas y procedimientos históricos.
Esta consulta no es un episodio aislado: se basa en experiencias previas como las reformas policiales y planes de derechos humanos, pero ahora con un impacto directo en la justicia penal.
¿Qué viene después?
Tras las primeras intervenciones, se formarán mesas técnicas abiertas y públicas a nivel nacional. Esto significa que el giro en la justicia penal podría ser más profundo y estructural de lo que muchos adelantan.
No se trata solo de mejorar, sino de transformar. ¿Estamos ante el inicio de un nuevo modelo judicial con consecuencias reales en la seguridad y el acceso a la justicia?