Paloma Valencia bajo ataque en Colombia
El gobierno colombiano intensificó la seguridad de Paloma Valencia, la principal candidata opositora, tras amenazas directas de muerte a menos de dos meses de las elecciones presidenciales.
Qué está pasando
Valencia, líder del partido de derecha Centro Democrático, denunció la circulación de imágenes con su rostro y la leyenda «Descanse en paz», una amenaza explícita en medio de un creciente clima de violencia política.
Esta violencia no es casualidad. Hace solo meses asesinaron al senador Miguel Uribe, aspirante presidencial del mismo partido y aliado cercano de Valencia, en un ataque atribuido a disidencias de las FARC, un grupo armado que sigue activo pese a los acuerdos de paz.
Por qué esto cambia el juego
Lo que está ocurriendo revela una verdad incómoda: Colombia enfrenta su mayor crisis de seguridad desde el fin del conflicto con las FARC en 2016. Los grupos armados han recuperado fuerza, mientras la administración actual, liderada por sectores oficialistas, no logró contenerlos.
Este deterioro va más allá de simples amenazas; pone en riesgo la integridad de la democracia al intentar silenciar con violencia las voces opositoras antes de la elección crucial del 31 de mayo.
Qué viene después
El reforzamiento de la protección a Valencia es solo una medida paliativa. Sin un cambio profundo en la política de seguridad, estas amenazas pueden escalar, afectando no solo a los candidatos sino la estabilidad institucional de Colombia.
¿Podrá el Estado hacer frente a estos grupos armados y garantizar elecciones libres y seguras? El tiempo para respuestas claras está corriendo.