Colapsaron escaleras en Guatire tras sismos: ¿Quién asume la responsabilidad?

El colapso de cinco escaleras en Buena Vista expone un problema estructural olvidado

El pasado 24 de junio, dos terremotos sacudieron Guatire y dejaron sin acceso a cinco edificios completos en el sector Buena Vista, municipio Zamora. Las escaleras, pieza clave para la seguridad y movilidad de 85 familias, se desplomaron definitivamente.

El gobernador Elio Serrano inspeccionó personalmente los daños y constató que las bases de estos accesos aéreos ya presentaban un deterioro severo fruto del diseño original y la antigüedad de más de 35 años de las edificaciones. El fatídico impacto dinámico de los sismos solo aceleró lo que era inevitable: la fractura total de las vigas soporte.

¿Por qué esto cambia el escenario?

Lo que vivió Buena Vista no es un caso aislado. Revela el costo de mantener viviendas con fallas estructurales acumuladas durante décadas, sin políticas serias de mantenimiento o renovación. Ahora la Gobernación de Miranda debe reaccionar ante una emergencia que pudo evitarse.

La respuesta incluye la demolición controlada y varias modalidades de financiamiento donde el Gobierno aporta materiales y la comunidad colabora en las reparaciones parciales. Sin embargo, en los bloques más críticos la Gobernación asumirá directamente las obras.

¿Qué viene después?

Si bien se ha establecido un plan para restablecer el acceso en cinco a seis semanas, la magnitud del deterioro plantea un interrogante mayor: ¿Cuántos otros edificios están en riesgo por la misma causa? ¿Cuántos sectores más podrían quedar incomunicados ante un nuevo evento sísmico?

Esta situación demanda un cambio en la gestión pública enfocada en la prevención y fiscalización real de las condiciones habitacionales. Ignorar estas señales solo pospondrá futuras tragedias y aumentará el costo económico y social de las intervenciones.

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