La censura y persecución a periodistas en Venezuela no solo persisten, sino que se intensifican.
El Colegio Nacional de Periodistas (CNP) ha lanzado su «Decálogo de Acción Inmediata 2026», exigiendo a la administración de Delcy Rodríguez el cese inmediato de la censura y la liberación de profesionales encarcelados por informar.
Este documento es un llamado urgente al restablecimiento de las garantías mínimas para el ejercicio libre de la prensa, condición indispensable para cualquier reconstrucción democrática real.
¿Qué pasa realmente?
- Persecución judicial constante contra periodistas y ciudadanos críticos.
- Prisión arbitraria de trabajadores de la prensa por cumplir su función profesional.
- Bloqueo sistemático de portales web, redes sociales y VPN, impidiendo la circulación de información.
- Amenazas oficiales y listas discriminatorias que coartan la libertad editorial.
- Leyes represivas que penalizan el ejercicio de la expresión y el periodismo independiente.
¿Por qué esto importa?
Lo que en apariencia es «protección» a la sociedad, en realidad es un control político que socava las instituciones y la legalidad. La eliminación de voces críticas no solo destruye la libertad de expresión, sino que debilita el contrapeso necesario para la vigencia de un Estado de Derecho.
¿Qué sigue?
Sin un cambio real que incluya la derogación inmediata de leyes restrictivas y la liberación de presos políticos del periodismo, Venezuela quedará atrapada en un círculo vicioso de censura y violencia institucional. La comunidad internacional y los sectores políticos nacionales deben estar atentos a esta escalada que amenaza la estabilidad democrática y la transparencia.