El diálogo con el Clan del Golfo se vuelve un callejón sin salida
Mientras se acerca el 31 de mayo y las elecciones definitivas, la supuesta «Paz Total» está lejos de ser realidad. El Clan del Golfo, el cartel de droga más grande de Colombia, ya declaró imposible firmar un acuerdo con el gobierno de Gustavo Petro.
Qué está pasando
Desde septiembre se gestiona un proceso de negociación en Qatar sin cese formal del fuego. A pesar de eso, los miembros del Clan del Golfo continúan sus operaciones y han ganado fuerza militar durante estas conversaciones. Su abogado lo confirma: no firmarán paz con Petro, sino que buscan un acuerdo a largo plazo con el Estado, sin importar quién esté en la Casa de Nariño.
Por qué esto cambia el juego
Esta admisión directa pone en cuestión toda la estrategia de «Paz Total» que se vende como la solución contra el último conflicto armado activo en América. En lugar de debilitar al grupo criminal, se ha fortalecido. Incluso el propio gobierno lo reconoce.
Esta realidad es crítica porque el Clan sigue siendo el actor principal en el narcotráfico mundial, controlando gran parte de la producción y exportación de cocaína colombiana.
Qué viene ahora
El panorama electoral se define entre quienes respaldan la continuidad de esta política, y quienes exigen un cambio firme y real frente a la inseguridad que afecta al país. Mientras tanto, la agenda oficial parece ignorar las consecuencias reales: una negociación que legitima y fortalece a grupos ilegales, erosionando la legalidad y el Estado.