Chevron frena inversión en Venezuela ante inseguridad legal y fiscal
Chevron detiene nuevos fondos y exige reglas claras en Venezuela
La última gran petrolera norteamericana con presencia activa en Venezuela, Chevron, acaba de poner freno a la esperada inyección de capital para ampliar operaciones.
Mike Wirth, CEO de la empresa, dejó en claro que, aunque hay «señales positivas», las condiciones legales y fiscales siguen siendo un riesgo inaceptable. La compañía sólo reinvierte sus ganancias actuales para mantener la producción, sin planes de expansión inmediata.
Este giro tiene un impacto directo. Tras la intervención militar de EE.UU. y presiones del gobierno Trump para recuperar la industria petrolera en Venezuela, Chevron muestra que el terreno sigue demasiado incierto para comprometer más dinero.
En abril, la firma concretó un canje de activos con Caracas para aumentar su presencia en la clave Faja del Orinoco, aportando cerca del 25% del aumento en la producción nacional, que superó el millón de barriles diarios en marzo. Sin embargo, su permanencia ahora depende de garantías firmes que hasta hoy no existen.
¿Qué se viene?
- Menor inversión extranjera directa en un sector vital para Venezuela.
- Riesgo de estancamiento o caída en la producción petrolera ante falta de seguridad jurídica.
- Refuerzo de la idea de que no bastan promesas ni discursos, si las reglas no se aplican con claridad.
Chevron no es Exxon ni ConocoPhillips, que se retiraron tras las expropiaciones. Su permanencia ha sido una apuesta a la estabilidad jurídica que hoy no se confirma. La pregunta es: ¿Venezuela está dispuesta a ofrecer las condiciones que realmente atraigan inversiones o seguirá perdiendo su recurso más estratégico?