Centrados en la Gente exige ruta integral y rompe el esquema electoral único en Venezuela

Centrados en la Gente rompe el consenso: elecciones no son la única salida

El 29 de mayo de 2026, Centrados en la Gente salió de la zona cómoda del discurso dominante para exigir una ruta democrática integral en Venezuela. Respaldaron el Manifiesto de Panamá liderado por María Corina Machado, pero dejaron claro que concentrarse solo en la elección presidencial es un error que ignora la complejidad real del país.

Lo que dijeron y por qué importa

El partido, con la voz de su secretario general José Luis Farías, afirmó que la crisis venezolana no se resuelve con un solo acto electoral, por más legítimo que sea el reclamo popular desde julio de 2024. La restauración del país debe abordarse simultáneamente en tres frentes esenciales: negociar ya con el régimen interino para obtener garantías reales, desmontar el aparato represivo y construir un gran acuerdo nacional que incluya gremios, iglesias, universidades y la sociedad civil para lograr gobernabilidad efectiva.

Insisten en que diferir la negociación hasta después de los comicios es preparar una farsa electoral. Sin garantías reales, cualquier sufragio será inválido. El Consejo Nacional Electoral debe renovarse, debe haber un cronograma verificable y debe existir un ambiente cívico libre de persecución para que la elección sea auténtica.

¿Por qué esta postura cambia el escenario político?

Este pronunciamiento desafía la narrativa reduccionista que sectores políticos han impulsado, centrada solo en votar y esperar el cambio. Centrados en la Gente advierte que sin desmontar las estructuras de control y sin un acuerdo social amplio, el país seguirá atrapado en crisis interminables. Además, ponen en evidencia que el respaldo internacional, aunque importante, no puede sustituir la acción y liderazgo de los propios venezolanos.

Lo que viene: un camino exigente y sin atajos

Este partido marca un camino claro: la liberación de presos políticos, el retorno de exiliados y la recuperación del espacio cívico son condiciones mínimas para que Venezuela pueda respirar en lo político. La emergencia humanitaria no puede esperar más y la reconstrucción nacional debe ser simultánea con la ruta electoral, no posterior ni aislada.

El llamado es a dejar de lado consignas vacías y construir unidad como acción concreta. La ruta democrática exige equilibrio, diligencia y realismo. Este documento no solo apunta a las elecciones, sino a un cambio profundo que sectores políticos y la sociedad deberán asumir ya, sin dilaciones.

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