Catia la Mar tras el sismo: niños usan el fútbol para sobrevivir al abandono

Niños en la intemperie y el Estado ausente

Tras los terremotos que destruyeron Catia la Mar y dejaron miles sin vivienda, cientos de niños sobreviven a la espera de ayuda real.

Un balón como única salida en medio del desastre

Juan Cordero, albañil y entrenador, se convierte en la única respuesta para muchos pequeños. Sin recursos, sin apoyo estatal, solo logra pedir balones, chalecos y zapatillas para que los niños de entre 8 y 12 años puedan tener un respiro.

¿Por qué esto cambia todo?

Más de 58.000 edificios dañados y miles en las calles evidencian una tragedia ignorada. El Estado no ofrece planes claros ni respuestas inmediatas. Mientras tanto, la población se queda con refugios improvisados y el apoyo informal de unos pocos.

¿Qué viene ahora?

  • El riesgo de aumento en la inseguridad y enfermedades por la falta de condiciones básicas.
  • Una generación afectada social y emocionalmente sin políticas de recuperación.
  • La urgencia de atención integral que no se vislumbra por ahora.

Catia la Mar no puede reducirse a una historia emotiva de niños jugando fútbol. Hay un abandono institucional que pone en riesgo el futuro de toda una comunidad.

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