Caos electoral en Perú: 50,000 votantes dejaron fuera y el conteo sigue abierto
Elecciones peruanas paralizadas por fallas logísticas
Más de 50,000 ciudadanos quedaron sin votar el domingo por la incapacidad de las autoridades para distribuir material electoral en 13 centros de Lima. La jornada se reanudó este lunes con retrasos y quejas.
¿Qué acaba de pasar?
Las elecciones que el domingo debían definir el futuro político de Perú se suspendieron para decenas de miles de personas. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) atribuye los errores a una empresa de transporte contratada, pero la responsabilidad última recae en las autoridades.
Keiko Fujimori domina con 16.9% y en camino al balotaje, pero el segundo lugar está abierto entre el conservador Rafael López Aliaga (14.5%) y el socialdemócrata Jorge Nieto (12.8%). Este retraso genera incertidumbre en un proceso clave.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Esto desnuda la falta de capacidad institucional para organizar procesos electorales críticos. Se pone en riesgo la legitimidad de un sistema que ya lleva décadas de fragilidad.
Millones de peruanos esperan elegir un nuevo Congreso bicameral, un cambio fundamental desde 1990. Pero la organización falló justo cuando la estabilidad política es clave.
¿Qué sigue?
Si la ONPE no logra resolver estos errores, la credibilidad de las elecciones puede quedar comprometida. La dispersión entre los candidatos principales indica que cada voto cuenta, pero decenas de miles quedaron fuera.
Es urgente que Perú ajuste su logística electoral para evitar un daño mayor a sus instituciones y garantizar que la voluntad popular se exprese sin obstáculos.