Canalizan 230 metros del río Manzanares: ¿Seguridad o urgencia mal gestionada?
230 metros del río Manzanares canalizados en Cumanacoa, pero ¿y el fondo?
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) acaba de dragar y canalizar 230 metros lineales del río Manzanares en el sector Río Blanco, Cumanacoa, estado Sucre.
El objetivo es claro: prepararse para la temporada de lluvias y evitar deslizamientos que ya han dejado vulnerables a las familias locales.
¿Qué hicieron realmente?
- Remoción de 1.500 metros cúbicos de sedimentos para mejorar el flujo del río.
- Construcción en curso de un muro de contención de 200 metros.
- Avance del 48% en la losa de fundación, con más de 280 metros cúbicos de concreto de alta resistencia.
- Uso continuo de maquinaria pesada para amarre de muros de gaviones y estabilización geotécnica.
Por qué esto cambia el escenario
La obra responde a una situación que no es nueva: la crecida recurrente del río Manzanares durante lluvias anteriores ha dejado en evidencia la falta de infraestructura adecuada a largo plazo.
Pero aquí está la pregunta que nadie se hace: ¿estas medidas alcanzan para detener la vulnerabilidad estructural y social, o sólo maquillan un problema con soluciones parciales y provisionales?
Lo que viene y lo que pocos advierten
Es probable que el gobierno siga apostando a estas mega obras hidráulicas sin revaluar la gestión integral de cuencas y riesgos. En otras palabras, mientras se avanza en muros y dragados, la raíz del problema – la planificación urbana y ambiental – permanece igual o empeora.
Si no hay un cambio real, el mismo ciclo de destrucción ante intensas lluvias continuará, afectando no solo infraestructura, sino la vida y seguridad de miles.
Esto importa más de lo que parece. ¿Estamos conscientes del costo real detrás de estas acciones y lo que el futuro de Cumanacoa podría enfrentar?