Caimán en piscina olímpica de USB: prueba del abandono institucional real

Un caimán en la piscina olímpica de la USB: esto sí cambia el juego

Durante años, un caimán vivió tranquilamente en plena piscina olímpica de la Universidad Simón Bolívar. No es ficción ni exageración: las autoridades permitieron este abandono. Hasta que finalmente capturaron al reptil, gracias a la presión pública.

¿Qué está pasando en la USB?

William Anseume, representante gremial de profesores, denunció que la piscina llevaba años convertida en hábitat del animal. Nadie tomó acción hasta que la situación quedó en evidencia pública y se volvió motivo de vergüenza nacional.

Este problema no es un simple descuido. La piscina está en condiciones deplorables: agua estancada, falta de mantenimiento y ausencia de señalización de seguridad pese al peligro evidente. El abandono es tan grave que impide cualquier uso deportivo o recreativo legítimo.

Escándalo y consecuencias

El caso deja al descubierto la incapacidad de quienes deberían gestionar y proteger instituciones públicas clave. Más allá del caimán, la USB enfrenta un deterioro sistemático que impacta a toda la comunidad académica. No se trata solo de infraestructura, sino de legitimidad y responsabilidad.

¿Qué viene después?

Si la USB no recibe atención inmediata y seria, el abandono seguirá escalando. Este episodio debería alertar a autoridades nacionales para retomar el control y restaurar el orden. De lo contrario, este “peladero de chivos”, como lo llama el propio gremialista, seguirá siendo ejemplo evidente de un Estado ausente frente a sus deberes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba