Cacao venezolano gana cuatro oros en Burdeos: la verdad que callan
El cacao venezolano que desafía la crisis y domina en Europa
En medio de la mayor crisis económica venezolana, las haciendas cacaoteras no cedieron. Sin intervenciones ni ayudas del Estado, preservaron la genética original del cacao que ningún otro país logró mantener.
El resultado: en mayo de 2026, cuatro medallas de oro en el Concurso Británico de Chocolate Artesanal, celebrado en Burdeos, Francia. La marca Mayoy Cacao logró la hazaña más exigente: dos oros por calidad y dos por fabricación “bean to bar”, proceso artesanal total.
¿Por qué es un cambio de escenario?
Las tabletas premiadas, Canoabo 85% y Chuao 100%, provienen de regiones con siglos de tradición y sin hibridación: Carabobo y Aragua. El cacao de Chuao cuenta además con Denominación de Origen desde 2000, única en el mundo. Y su hacienda, fundada en 1660, es la empresa más antigua en funcionamiento en Venezuela.
Mayoy Cacao no opera en Venezuela: está en Reino Unido, donde los venezolanos fundadores controlan el proceso completo desde el grano hasta la barra. Sin mezclas ni coberturas industriales, garantizan trazabilidad total exigida por los International Chocolate Awards.
¿Qué implica esta realidad?
- Muestra que la calidad venezolana no depende del gobierno ni de la intervención estatal.
- Revela un potencial exportador ignorado dentro del país, liderado por talento artesanal y femenino.
- Confronta el relato oficial que reduce la crisis a fracaso total y desmantela la narrativa de pérdida total del sector agrícola.
- Advierte sobre un gran activo nacional desaprovechado que puede reactivar la economía y mejorar imagen internacional.
¿Qué viene después?
Mayoy Cacao disputará la Final Mundial de los International Chocolate Awards en octubre-noviembre 2026. Si gana, Venezuela no solo recuperará prestigio histórico, sino que podrá imponer su marca en un mercado premium global.
Es momento de dejar de lado la visión negativa sobre la producción venezolana y comprender que la calidad y la tradición son activos estratégicos para cualquier proyecto económico sólido.