BCV anuncia inflación de un dígito desde mayo: ¿realidad o espejismo?
Inflación de un dígito en Venezuela: ¿un giro real o una cortina de humo?
El Banco Central de Venezuela asegura que a partir de mayo la inflación mensual caerá a un solo dígito tras meses de desaceleración. Luis Alberto Pérez González, presidente encargado del BCV, habla de cifras que pasan del 14,7% en febrero al 10,6% en abril. ¿Qué signifca esto realmente?
Lo que pasó
Después de un enero con inflación brutal, el BCV resalta una tendencia a la baja acompañada de una estabilización del tipo de cambio. Según Pérez, entre enero y abril se transaron casi 4.000 millones de dólares, un aumento importante frente a los 3.000 millones del año previo. Además, prometen inyecciones de divisas por encima de 1.000 millones de dólares mensuales para contener presiones cambiarias.
Por qué este discurso cambia el juego
Porque pone foco en una política intervencionista intensiva del Banco Central que no se había visto antes a este nivel, que puede controlar la volatilidad cambiaria a corto plazo. Sin embargo, ello implica un uso masivo de reservas o apoyos externos, cuya sostenibilidad es cuestionable. La ilusión de estabilidad podría encubrir riesgos económicos profundos que no se discuten.
Lo que viene
El BCV apunta a una economía con menor inflación y crecimiento cercano al 6% en 2026, tras un 9% en 2025. Habla de un ciclo de estabilidad y expansión que podría durar hasta una década, si existe planificación…
Pero aquí está la pregunta clave: ¿cómo se mantendrá este esquema sin afectar la liquidez, la independencia del banco central ni la confianza real en la economía? La desaceleración inflacionaria puede ser solo la calma antes de nuevas turbulencias si no se ajustan factores estructurales y fiscales.