Ayacucho impone Ley Seca y paraliza actividades tras terremoto: ¿qué ocultan?
Ayacucho declara Ley Seca y bloquea actividades clave tras terremoto
La alcaldesa Yoira Vargas lanzó una medida drástica: prohibir venta y consumo de alcohol, suspender eventos de todo tipo y paralizar las actividades que no consideren esenciales hasta 2026.
Esto se basa en el Decreto Municipal Nº DA-007-2026, argumentando una situación de calamidad tras dos terremotos fuertes el 24 de junio. Sin embargo, el alcance y duración de estas restricciones alteran por completo el normal funcionamiento de la ciudad y su economía.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La intervención no solo afecta al comercio, sino que controla el orden público con reglas severas sin un plan claro para la recuperación. Esta decisión amplía el poder municipal en nombre de la emergencia, limitando derechos y paralizando la vida social y económica por un periodo que supera los años.
¿Qué viene después?
Si la administración se mantiene firme en estas medidas, la región podría enfrentar un impacto prolongado en sectores clave, con retroceso económico y social. La pregunta es: ¿estamos ante una estrategia real de ayuda o una excusa para un control excesivo que se extiende más allá de lo necesario?