Apure registra 800.000 reses para vacunación: ¿qué oculta la ‘victoria’ oficial?
Vacunación antiaftosa en Apure: ¿avance real o maquillaje político?
El ministro Vladimir Padrino López y el gobernador Wilmer Rodríguez lanzaron la primera fase de vacunación contra la fiebre aftosa en Apure, destacando que hay 800.000 cabezas de ganado registradas y 130.000 predios identificados a nivel nacional.
¿Por qué esto cambia el escenario?
El gobierno señala esta etapa como clave para obtener la certificación internacional que declare a Venezuela libre de fiebre aftosa, una enfermedad sin casos en el país desde 2013. Pero detrás del anuncio hay una realidad oculta: las sanciones han frenado la compra de vacunas y equipos esenciales, afectando directamente la capacidad sanitaria del sector ganadero.
La falta de vehículos y recursos pone en jaque la gestión sanitaria, algo que ni la digitalización prometida podrá resolver si no se aborda el bloqueo internacional. Mientras tanto, la producción proteína parece recuperarse en cifras, aunque sin resolver los problemas estructurales que afectan la seguridad alimentaria real.
¿Qué se viene?
El gobierno ha abierto un debate con sectores e industriales para reforzar el plan, pero la presión por obtener un reconocimiento internacional podría primar sobre las acciones concretas y sostenibles. El foco ahora está en garantizar vacunas prioritarias para las zonas más remotas, donde el riesgo sanitario es mayor y la vulnerabilidad más evidente.
Más allá del anuncio, la pregunta es: ¿podrá Venezuela superar las limitaciones impuestas por sanciones y burocracia para proteger su sector ganadero y, con ello, la estabilidad económica y alimentaria del país?