Antes de nuevo pacto con Impsa: ¿Qué ocurrió con Tocoma en 2014?
Alerta sobre un acuerdo eléctrico sin respuestas claras
El gobierno venezolano anunció un supuesto «acuerdo histórico» con la empresa argentina Impsa para retomar la Central Hidroeléctrica Tocoma, paralizada desde 2014. Sin embargo, nadie explica qué pasó realmente con el proyecto ni los fondos ya invertidos.
¿Por qué la obra se detuvo?
Mercedes de Freitas, directora de Transparencia Venezuela, exige cuentas precisas: ¿Cuánto pagó el Estado a Impsa y Odebrecht? ¿Por qué se firmó con una empresa que enfrentó un default ese mismo año? La paralización de Tocoma ha sido opaca, con retrasos y sobrecostos que nadie aclara hasta hoy.
Un esquema repetido que pone en riesgo la estabilidad eléctrica
El proyecto fue presentado como clave para aumentar la generación eléctrica en Venezuela, pero sigue inconcluso, afectando la seguridad del suministro nacional. La promesa de incorporar 2.640 megavatios suena a letra muerta si no hay claridad sobre la gestión previa.
¿Qué sigue si no hay transparencia?
- Mayor opacidad en contratos públicos con recursos estatales.
- Riesgo de nuevos retrasos o incumplimientos que profundicen la crisis eléctrica.
- Desconfianza creciente en la capacidad del Estado para ejecutar proyectos estratégicos.
Antes de celebrar acuerdos, el gobierno debe publicar los contratos previos y los riesgos reales vinculados a Impsa. La ciudadanía y los sectores responsables exigen saber a qué se destinaron los fondos y cuál es la viabilidad real para completar Tocoma.
Esto no es sólo una cuestión técnica: es la piedra angular para la recuperación económica y la estabilidad institucional del país.