Amnistía en Venezuela se detiene: ¿Símbolo o cambio real?

Amnistía en Venezuela: ¿Realidad o fachada?

La amnistía promovida por la presidenta interina Delcy Rodríguez, aprobada hace más de un mes, se ha estancado y las liberaciones se han reducido radicalmente.

Aunque fue presentada como un paso hacia la reconciliación tras años de crisis, expertos y organizaciones independientes denuncian que no hay transparencia ni voluntad real para detener la persecución política.

Lo que está pasando

  • Hasta finales de marzo, 8.146 personas habrían sido beneficiadas, según cifras oficiales, pero sólo 187 liberaciones son confirmadas por ONG especializadas.
  • Más de 500 presos políticos siguen tras las rejas.
  • El aparato represivo – policías, fiscales y jueces – permanece intacto.
  • No hay listas oficiales ni mecanismos de verificación accesibles.

¿Por qué esto cambia el escenario?

La amnistía se convierte más en un gesto simbólico que en una garantía real de cambio. El control sigue en manos del mismo poder que mantiene la represión.

La exclusión previa de militares y acusados de delitos graves, junto a la ausencia de una comisión independiente y efectiva de seguimiento, convierte la ley en un proceso discrecional y opaco.

¿Qué sigue?

La verdadera prueba será si el gobierno interino demuestra voluntad política para desmontar el aparato represivo y cumplir con la liberación total de presos políticos.

Sin un cambio institucional profundo, esta amnistía puede convertirse en otro eslabón más de la misma cadena que mantiene la crisis y la fragmentación en Venezuela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba