Agenda oficial apuesta a la comunicación ‘popular’ para consolidar control en La Guaira
Foro en La Guaira impulsa comunicación «popular» como herramienta política
Este viernes, la Universidad Internacional de las Comunicaciones (UICOM) y la Asamblea Nacional organizaron un foro titulado «Nuevas formas de comunicación: Fortalecimiento de la comunicación popular y alternativa» en La Guaira.
En el evento, participaron figuras vinculadas al oficialismo como el Dr. Fernando Buen Abad, el diputado Carlos Sierra y Marcos Meléndez, director de estrategia electoral del PSUV y autoridad de la Zona Económica Especial de La Guaira.
¿Qué se dijo y por qué importa?
Buen Abad destacó la «emancipación comunicacional» para enfrentar una supuesta «guerra cognitiva» que, según el discurso oficial, busca dividir al país y la región.
Por otro lado, Meléndez presentó un «Manual Antirumores» orientado a filtrar la información en redes sociales bajo criterios definidos desde el oficialismo, para supuestamente evitar desestabilizaciones ciudadanas.
El diputado Sierra agregó una capa más: vinculó la gestión de la información con la salud mental, reforzando la narrativa de protección colectiva frente a campañas externas.
¿Qué cambia esto en el escenario político y social?
Este foro no solo promueve un control más institucionalizado de la comunicación social, sino que implanta herramientas para manejar la información ciudadana desde el Estado, bajo la justificación de combatir la «guerra cognitiva».
Esto implica un riesgo claro para la pluralidad y libertad informativa en la región, pues plantea filtros y controles diseñados para legitimar solo ciertos discursos y eliminar otros con la excusa de «rumores» o «noticias falsas».
¿Qué sigue después?
La consolidación de este tipo de estrategias podría traducirse en una mayor centralización del discurso, afectando la transparencia, la crítica informada y la diversidad de opiniones en el espacio público.
¿Estamos ante el avance sistemático de una agenda política que moldeará el pensamiento ciudadano bajo criterios oficiales? El futuro inmediato indicará si este modelo se replica en otras regiones con consecuencias directas sobre la libertad de información y la autonomía ciudadana.