Zapatero presiona para reconfigurar Fuerzas Armadas venezolanas
El expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero viajó a Caracas con un fin oculto: colocar a Miguel Rodríguez Torres, general retirado y exministro chavista, como ministro de Defensa en el nuevo escenario político tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Esta información, revelada por fuentes a ABC, expone una maniobra destinada a asegurar la estabilidad del alto mando militar, criticado por su falta de control efectivo bajo Delcy Rodríguez, quien ocupa nominalmente el liderazgo castrense.
¿Qué ocurrió realmente?
- Rodríguez Torres, encarcelado casi cinco años por conspiración contra Maduro y liberado en 2023 tras gestión directa de Zapatero, vive ahora exiliado en Madrid.
- La Guardia de Honor Presidencial cambió de mando, pero el control militar sigue fragmentado, con figuras sancionadas por EE.UU. como Gustavo González López.
- Delcy Rodríguez, pese a su título, no domina la estructura represora ni militar según fuentes estadounidenses.
Por qué esto cambia el panorama
La postulación de Rodríguez Torres no es un relevo menor. Este oficial, con un historial ligado a la represión en 2014, vínculos al Sebin y sospechas no judicializadas de narcotráfico, representa el intento de ciertos sectores por mantener el control desde la continuidad y no la ruptura.
La propuesta apunta a un “relevo controlado”, sin cambios sustanciales, buscando legitimidad internacional a través de Zapatero, pero es resistente en EE.UU., que lo ve como incompatible con una transición real.
Y ahora, qué esperar
- La negociación evidencia una transición bajo presión, con actores externos intentando moldear el poder militar.
- Es probable que veamos más movimientos para reemplazar rostros, pero manteniendo el mismo esquema de control.
- El riesgo es perpetuar una estructura militar fragmentada y sin seguridad para una salida ordenada, aumentándose la inestabilidad.
- La agenda política detrás de esta maniobra dibuja un futuro con disputas por el verdadero dominio del aparato de la Fuerza Armada.
La gran pregunta: ¿Conocerá la opinión pública venezolana y mundial el alcance real de estas maniobras antes de que sea demasiado tarde?