Canalización en Güiria: ¿Quién protege realmente a la población en lluvias?
Güiria canaliza quebrada Cha-Chá: un parche tardío frente a riesgos reales
En pleno estado Sucre, 2.500 metros lineales de la quebrada Cha-Chá fueron canalizados para supuestamente proteger a los habitantes ante la temporada de lluvias. Se extrajeron más de 25.000 metros cúbicos de sedimentos. ¿Y antes? ¿Por qué se permitió el deterioro que genera hoy peligro evidente?
¿Qué hicieron y qué ocultan?
José Arteaga, coordinador del Ministerio de Obras Públicas en Sucre, aseguró que removieron desechos, escombros y vegetación densa con maquinaria pesada. El objetivo: evitar inundaciones en Güiria. Además, intervienen otras zonas como Irapa, Yaguaraparo y Bolívar, y canalizaron 600 metros en San Antonio del Golfo. Todo en nombre de políticas preventivas.
¿Por qué este escenario cambia el tablero?
Porque evidencia décadas sin mantenimiento serio en infraestructuras claves. La canalización es urgente, sí, pero refleja una falla estructural del Estado ante riesgos que podrían haberse mitigado mucho antes. La población queda expuesta mientras algunos responden con soluciones parciales, casi reactivas.
¿Qué viene después?
Si no hay un cambio de enfoque, estas obras seguirán siendo parches temporales. Las lluvias volverán. Los cauces saturados. La pregunta permanece: ¿quién asume realmente la responsabilidad para evitar que el ciclo de riesgo y emergencia se repita año tras año?