Protestas en Bolivia: 46 días bloqueando, el presidente no cede
46 días de bloqueos en Bolivia: la crisis que no quieren mostrar
Bolivia acumula 46 días consecutivos de bloqueos en cinco departamentos clave. La principal demanda: que renuncie el presidente Rodrigo Paz.
En total, se mantienen 50 cortes en la red nacional. La Paz concentra 20 de ellos, seguida de Cochabamba con 17. Oruro, Potosí y Santa Cruz completan la lista, impactando el transporte y la distribución de bienes esenciales.
Los bloqueos comenzaron con demandas socioeconómicas puntuales: aumento salarial, control de combustibles y condiciones laborales. Sin embargo, la presión escaló rápidamente hacia un reclamo directo de cambio de gobierno.
El cierre prolongado vulnera el acceso a combustibles, alimentos y medicinas, afectando la estabilidad económica y la seguridad básica en distintas regiones.
Frente a esta situación insostenible, el presidente Paz respondió con una ley que autoriza a las Fuerzas Armadas y a la Policía a actuar de manera conjunta. Pero la escalada de tensión no para: el 8 de junio, sindicalistas fueron detenidos bajo circunstancias altamente cuestionables, por grupos encapuchados armados, sostienen fuentes sindicales.
¿Qué implica esta crisis para Bolivia?
- La prolongación de bloqueos pone en jaque la operatividad del país y las instituciones.
- El respaldo gubernamental a medidas excepcionales podría abrir una puerta peligrosa para la militarización de la seguridad interna.
- La incertidumbre política aleja inversiones y agrava la frágil economía.
La pregunta es clara: ¿cómo seguirá Bolivia cuando política y protesta no encuentran un punto de acuerdo? El riego de paralización prolongada sigue creciendo y con ella, la pérdida de control institucional y social.