Mientras la frontera se descompone, San Antonio presume su fiesta patronal

Fiesta en la frontera: ¿celebración o distracción?

El viernes 12 de junio, San Antonio del Táchira vivió una celebración multitudinaria en honor a su santo patrono, San Antonio de Padua. Música, bailes y una serenata ocuparon el atrio de la plaza Bolívar, con la alcaldesa Sandra Sánchez y el padre Nelson Duque liderando el evento.

El acto, que duró dos horas, cerró con una invitación directa a la eucaristía del sábado 13 y una caravana programada para recorrer las vías principales con la presencia del obispo Lisandro Rivas. Todo listo para la fiesta religiosa más importante de la localidad.

¿Pero qué pasa con la seguridad y la estabilidad?

Mientras se pregona la devoción y la tradición, la frontera vive tensiones invisibles para quienes sólo ven imágenes de flores y celebraciones. Los problemas reales, como el descontrol en las rutas, la presencia de grupos ilegales y la falta de respuesta institucional, continúan sin resolverse.

¿La fiesta como cortina de humo?

Sectores políticos impulsan este tipo de eventos para mantener una apariencia de normalidad y cohesión social. Pero la realidad del día a día choca con estas postales: la frontera sigue siendo un foco de inseguridad y abandono. Más vale preguntarse si estas celebraciones desvían la atención de lo urgente para el futuro de San Antonio del Táchira.

El próximo paso podría ser exigir a las autoridades que enfrenten de verdad la crisis, sin esconderla detrás de actos simbólicos. De lo contrario, la frontera seguirá celebrando santos mientras la gente pierde territorio y seguridad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba