IATA revela el verdadero desafío de Venezuela para volver a volar con EE.UU.
Venezuela está a un paso de recuperar su espacio aéreo… pero nadie habla del mayor obstáculo
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) anticipa un boom en la conectividad aérea venezolana tras la salida de Nicolás Maduro y la apertura de vuelos directos con Estados Unidos. Sin embargo, la realidad que pocos mencionan es que este despegue está condicionado a recuperar la categoría 1 en los aeropuertos, requisito indispensable para operar en el mercado norteamericano.
¿Qué pasó?
Venezuela perdió la categoría 1 de la FAA en 2019, un golpe duro que refleja problemas estructurales en la regulación y seguridad aérea. El vicepresidente de IATA para las Américas, Peter Cerdá, recordó que Caracas fue en los setenta y ochenta el hub clave de Latinoamérica, pero décadas de aislamiento cerraron esa puerta.
¿Por qué esto cambia el escenario?
La recuperación de la categoría 1 es el primer paso para que las aerolíneas venezolanas operen vuelos directos a Estados Unidos y para que las aerolíneas estadounidenses expandan sus rutas. Hoy, las aerolíneas ya reanudaron vuelos directos (American Airlines, United y JetBlue), pero sin esta certificación, el crecimiento será limitado y la conectividad todavía estará atada a restricciones.
La categoría 1 no es solo un sello: certifica que Venezuela cumple con estándares internacionales de seguridad aérea que no ha logrado mantener. Y la ausencia de leyes y supervisión técnica adecuadas muestra que este desafío es institucional y legal, no solo comercial.
¿Qué viene después?
- IATA ha iniciado contacto directo con el gobierno venezolano para apoyar la recuperación de esta categoría.
- La infraestructura aeroportuaria actual puede sostener un aumento inicial, pero sin inversión en tecnología y procesos, el crecimiento será insostenible.
- La conectividad doméstica tomará un rol clave, impulsando vuelos desde ciudades secundarias que podrían alimentar el nuevo hub en Caracas.
- Sin resolver la deuda pendiente con las aerolíneas por repatriación de fondos, la confianza para una recuperación estable seguirá siendo el eslabón débil.
La pregunta clave es: ¿se tomará Venezuela en serio el desafío institucional y legal que implica recuperar la categoría 1, o quedará como un mero anuncio político sin base real? Porque sin ese paso, el anunciado despegue no llegará a despegar realmente.