Víctor Quero: otra víctima silenciada del Estado venezolano
Desde enero de 2025, Carmen Teresa Navas buscó a su hijo Víctor Quero sin recibir una sola respuesta clara del régimen. Más de un año en la incertidumbre absoluta mientras las autoridades ignoraban su reclamo.
Solo en mayo, el Ministerio de Asuntos Penitenciarios admitió la muerte de Víctor, ocurrida meses antes, y lo enterraron sin que la familia fuera avisada. Diez días después, Carmen Navas falleció, quebrada por la espera y la falta de información oficial.
¿Qué revela este caso sobre el Estado y sus obligaciones?
- Víctor Quero es el preso político número 27 en morir bajo custodia estatal desde 2014. No un caso aislado, sino parte de un patrón sistemático.
- Los familiares que exigen justicia se enfrentan a la indiferencia y el silencio oficial. Muchos casos quedan invisibles por falta de voces que los impulsen.
- El Estado venezolano incumple sus compromisos internacionales y nacionales de investigar desapariciones forzadas y crímenes de lesa humanidad.
- El trato cruel hacia Carmen Navas, obligada a vivenciar meses de incertidumbre, pone en evidencia una negligencia que raya en la tortura institucionalizada.
¿Qué viene si no hay respuestas reales?
Mientras el régimen siga evadiendo la transparencia y la justicia, estos episodios se multiplicarán. La impunidad consolida un Estado que no protege sino que desaparece a sus ciudadanos, sin importar el costo humano ni social.
¿Puede llamarse Estado de derecho a uno que mata presos políticos y luego castiga con el silencio a sus familias? La urgencia es clara: investigar, informar y responder con la verdad antes que otros como Víctor y Carmen paguen con sus vidas.