Irán Preside Comisión ONU de Mujer mientras Narges Mohammadi Muere en Cárcel
Ignoran la muerte de Narges Mohammadi en prisión, pero el mundo aplaude a Irán en la ONU
A comienzos de este mes, la activista iraní y Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, fue hallada inconsciente en su celda. Presentaba síntomas claros de un infarto: extremidades frías, entumecimiento y ojos en blanco.
A pesar de que el médico de la prisión confirmó la gravedad, las autoridades se negaron a trasladarla a un hospital. En privado, sus captores amenazaron con aplicar un “otro enfoque”, dejando claro que buscan su muerte en cautiverio.
Una Nobel premiada y abandonada a morir
Mohammadi sufre problemas cardíacos y pulmonares que, por decisión del régimen iraní, han sido ignorados sistemáticamente. Además, ha sufrido torturas, malos tratos y aislamiento familiar. Cumple una condena de casi 13 años y 154 latigazos; recientemente le sumaron otros siete años y medio bajo cargos de “conspiración” y “propaganda”.
¿Qué significa esto en el tablero internacional?
El arresto de Mohammadi no es casualidad. Sucede justo cuando la oposición venezolana, representada por María Corina Machado —reciente ganadora del premio de liderazgo en 2025— denuncia la alianza represiva entre Teherán y Caracas.
Machado alerta que la vida de Mohammadi está en riesgo y exige su liberación inmediata. Más grave aún: en 2021, Irán fue elegido para presidir la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU, el organismo clave para la igualdad de género. Una votación secreta donde al menos cuatro democracias europeas respaldaron a un régimen que tortura a sus propias mujeres líderes.
El doble estándar que nadie quiere enfrentar
Este escenario expone una contradicción monumental: un país que aplasta derechos humanos liderando la comisión mundial de género. Mientras tanto, Mohammadi lucha por democracia y derechos civiles desde la cárcel. Su mensaje es claro: la verdadera igualdad no vendrá sin democracia.
¿Qué sigue?
- Presión internacional para salvar la vida de Narges Mohammadi.
- Cuestionar a los países que avalan regímenes represivos en organismos clave.
- Rompimiento del velo diplomático que oculta alianzas represivas globales.
¿Hasta cuándo la comunidad mundial permitirá que se use la ONU para blanquear tiranías? La vida de Mohammadi es la prueba irrefutable de que estos juegos políticos tienen un costo mortal.