PIB récord en Venezuela: ¿quién realmente gana con el crecimiento?
¿Crecimiento económico o engaño estadístico?
El Banco Central de Venezuela anunció un crecimiento del PIB del 8,66% para 2025, sumando 19 trimestres consecutivos de expansión. En cualquier economía, esto se traduciría en mejores salarios y bienestar. Pero en Venezuela sucede todo lo contrario.
El crecimiento no llega a los trabajadores
El PIB mide producción, no distribución. Aunque la economía crece, el salario mínimo oficial apenas roza los 3 a 5 dólares mensuales según el tipo de cambio oficial. Un número que ninguna cifra de crecimiento puede justificar ni explicar.
Además, la mayor parte del ingreso laboral se paga mediante bonos que no cuentan como parte de prestaciones sociales ni vacaciones. Esto permite a los empleadores evadir responsabilidades y deja a los trabajadores sin seguridad social acumulable.
Industrias crecen, pero ¿a qué costo laboral?
El sector construcción creció 19,27% y la manufactura 6,05%, según el BCV, pero no hay datos oficiales sobre salarios reales en estos sectores desde 2013. Sin información actualizada y confiable, la producción anunciada es solo un titular vacío.
Canasta Alimentaria vs salario: un abismo imposible de ignorar
La Canasta Alimentaria supera los 400 dólares mensuales para una familia de cinco, mientras que el salario formal incluso en el sector privado oscila entre 150 y 300 dólares. En el sector público, los ingresos reales son aún más insuficientes.
Consecuencias: pluriempleo, informalidad y fuga masiva
- Más del 50% de la población activa trabaja en dos o más empleos, la mayoría en condiciones informales y sin contratos.
- La migración no se detiene: más de 7,7 millones de venezolanos han dejado el país, incluyendo profesionales clave.
- Las empresas que aún retienen talento competitivo pagan en dólares y ofrecen beneficios privados, segmentando una élite laboral mientras el resto soporta la economía desde la informalidad.
Lo que nadie cuenta: crecimiento sin desarrollo
Un aumento del PIB sin subida en salarios reales, sin protección social y con éxodo laboral masivo no es una recuperación. Es crecimiento exclusivo para un grupo reducido, basado en la precarización y el desgaste de la mayoría.
Sin transparencia en datos clave como salario real por sector y cobertura social, el indicador de 8,66% seguirá siendo un espejismo para la mayoría de los venezolanos.