Un turista estadounidense hallado muerto en Colombia despierta alarmas
Eric Gutiérrez, auxiliar de vuelo de American Airlines, desapareció y fue encontrado muerto en un río de Antioquia, varias horas lejos de Medellín, la última ciudad donde fue visto.
Las autoridades, sin dar causa oficial, descartan muerte natural y apuntan a un robo que salió mal vinculado al uso de escopolamina, sustancia usada para incapacitar y saquear víctimas.
¿Qué significa esto para Colombia y sus visitantes?
Gutiérrez llegó para trabajar y socializar en Medellín. Ese mismo día, acompañado por un colega, se involucró con desconocidos en una zona nocturna. El colega fue hospitalizado por intoxicación. Eric fue reportado desaparecido y hallado días después en circunstancias sospechosas.
La policía vincula el asesinato a redes criminales que usan escopolamina como herramienta para ataques preparados.
Un patrón que molesta pero no cambia la agenda oficial
Organizaciones como Caribe Afirmativo hablan de un patrón claro: 23 homicidios de personas LGBTQ+ en Colombia este año, una gran parte en Antioquia, combinando crimen organizado con vulnerabilidad social y consumo de sustancias.
Pero las autoridades locales insisten en que estos casos no indican una tendencia dirigida contra esta comunidad, sino hechos aislados que pueden afectar a cualquier turista. Para ellas, el riesgo es general y se produce en contextos de engaños, delitos y extorsión sin distinción.
¿Qué sigue para el turismo y la seguridad en Colombia?
La respuesta oficial promete protección «sin distinción» y llama a la precaución universal. Sin embargo, el reclamo por campañas informativas y acciones contundentes contra estas redes no parece avanzar al ritmo que exige la realidad.
De fondo queda la pregunta que nadie responde: ¿hasta cuándo seguirá Colombia fingiendo que el problema es aleatorio cuando hay señales claras de violencia sistemática impulsada por grupos criminales que afectan a sectores vulnerables y visitados?