Cuba al borde: el mito que esconde el fracaso de medio siglo comunista

Cuba no es víctima, es el arquitecto de su ruina

Antes de que el marxismo-leninismo se impusiera en los 60, Cuba lideraba el nacionalismo latinoamericano. Pero la historia oficial se olvida de un punto clave: los problemas actuales no surgen solo por la presión de EE.UU., sino por décadas de políticas comunistas que destruyeron la economía y las libertades.

La caída empezó con Castro, no con Trump

Fidel Castro llegó en 1959 como «salvador», pero rápidamente pasó de derrocar una dictadura a imponer su propia tiranía. Desmanteló el Estado de derecho, eliminó la pluralidad política y expropió miles de empresas, incluyendo muchas creadas tras la revolución. Era el Estado único, el empresario totalitario.

Los datos que nadie menciona

  • En 1958, Cuba tenía el tercer PIB per cápita de América Latina y era autosuficiente en alimentos.
  • Hoy importa más del 70% de lo que consume.
  • La producción azucarera se desplomó a solo el 5% de niveles precomunistas.
  • El consumo de carne cayó a menos del 1% de lo que era en 1958.

La economía no colapsó por un bloqueo externo, sino por expropiación masiva, experimentos económicos fallidos y la falta de reformas reales. La ayuda soviética y venezolana solo postergó lo inevitable.

¿Una tercera oportunidad o el mismo guion?

La crisis actual podría impulsar reformas, pero sin cambios políticos auténticos, serán reformas superficiales. La única salida es restaurar el Estado de derecho y las libertades que nunca debieron desaparecer. Sin libertad económica ni política, Cuba seguirá condenada a la decadencia.

¿Cuánto tiempo más seguimos aceptando el relato que oculta la responsabilidad del régimen en la miseria cubana?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba