La ley de amnistía en Venezuela genera más dudas que soluciones
El Comité de Derechos Humanos de Vente Venezuela advierte que la ley aprobada en febrero no solo es insuficiente, sino que se convierte en un instrumento de injusticia selectiva.
¿Qué pasó?
La ley excluye a personas sancionadas por supuestas violaciones a derechos políticos y a quienes enfrentan acusaciones sin pruebas claras. Además, no ofrece ningún mecanismo para la reparación moral o económica de las víctimas que fueron encarceladas injustamente y despojadas de sus bienes.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Esta norma, lejos de ser un camino hacia la justicia, está provocando confusión y divisiones. Se aplica a discreción de jueces que han avalado violaciones al debido proceso y ahora deciden sobre la libertad de los afectados.
Esto desmonta la idea oficial de un sistema judicial imparcial, exponiendo a la ley como una herramienta política que perpetúa las arbitrariedades.
¿Qué podría venir después?
Si la comunidad internacional no interviene con firmeza, la ley seguirá siendo un instrumento que genera frustración y más conflictos sociales. Las víctimas seguirán excluidas y sin reparación, mientras los responsables del desmantelamiento del Estado de derecho mantienen el control.
Esta es una alerta clara: la justicia en Venezuela enfrenta una crisis estructural con consecuencias directas en la seguridad jurídica y la estabilidad del país.