Venezuela: Mientras el PIB crece, el salario se desploma y la libertad se niega
PIB récord pero bolsillo vacío: la contradicción venezolana
Venezuela presume crecimiento económico de más del 10%, gracias al renacer del petróleo y a acuerdos con EE.UU. Sin embargo, para la mayoría, la inflación galopa y el dólar paralelo no da tregua. El aumento de ingresos no llega a las familias ni mejora servicios básicos.
¿Por qué esta brecha no puede sostenerse?
El aparente repunte se queda en cifras macro sin reflejarse en salarios ni en condiciones de vida. El costo real para el ciudadano es una canasta básica inalcanzable y un poder adquisitivo que se desploma. Esto no es prosperidad, es una ilusión que deja fuera a la mayoría y erosiona la estabilidad social.
Transición política: ¿verdadero cambio o fachada?
Mientras Delcy Rodríguez gobierna bajo estado de emergencia, líderes opositores como María Corina Machado exigen elecciones presidenciales legítimas y una justicia que erradique mafias remanentes. La represión sigue en marcha, con decenas de detenciones y denuncias de torturas recientes, desacreditando cualquier señal de apertura.
Lo que viene: más que promesas, acciones urgentes
Un crecimiento económico sin salarios dignos ni respeto a derechos humanos solo profundiza la crisis social y la desconfianza institucional. La única salida racional es una transición real que asegure elecciones democráticas, elimine la represión y convierta la riqueza petrolera en mejoras tangibles para el venezolano común.