La Ley de Amnistía que protege a la narcodictadura y deja presos inocentes
Amnistía falsa: la ley que perpetúa la narcodictadura venezolana
Hace casi un mes se aprobó la llamada Ley de Amnistía. Pero lejos de liberar a los presos políticos, la excarcelación es lenta, arbitraria y condicionada. Más de 500 venezolanos inocentes siguen encarcelados, víctimas de una ley hecha a propósito para no funcionar.
¿Por qué? Porque la ley fue diseñada para mantener el control, la violencia y la impunidad del régimen que gobierna desde hace 27 años. No hay error ni improvisación. Existe una intención clara: preservar la red criminal y sus intereses.
¿Qué revela esta ley?
- Víctimas necesarias: El régimen sobrevive oprimiendo y sometiendo a la sociedad. Los presos políticos son su instrumento para el control social.
- Impunidad garantizada: Mientras las familias esperan una justicia que nunca llega, la ley protege a torturadores y cómplices, asegurando que ningún responsable sea juzgado.
- Propaganda disfrazada: La ley es un show para distraer y fingir cambios, mientras la realidad sigue igual o peor.
- Estructura mafiosa intacta: Cada detenido político tiene un “dueño” dentro del régimen, que usa la prisión para extorsionar y mantener su poder.
- Indefensión completa: Familiares y abogados sufren extorsiones y amenazas sin protección alguna, convertidos en objetivos del sistema.
- Falsas esperanzas políticas: La ley busca ganar tiempo y sembrar división entre opositores, no avanzar hacia la justicia ni la reconciliación.
¿Por qué esto cambia todo?
Porque desmonta la narrativa oficial que presenta la ley como un paso hacia la libertad y la paz. Esta Ley de Amnistía reafirma que el narcopoder controla cada aspecto del sistema judicial y mantiene una cadena de sufrimiento como base de su régimen.
El fracaso de esta falsa amnistía no es un accidente. Es el reflejo descarnado de una dictadura que usa la ley para perpetuarse, para castigar, para extorsionar. Mientras el mundo debate teorías, los presos continúan en las sombras y la impunidad crece.
¿Qué viene ahora?
Más de lo mismo: la narcodictadura seguirá usando estas leyes para consolidar su dominio, mientras se erige en víctima y ofrece migajas de libertad sin garantías reales. Solo un cambio profundo en las instituciones y la justicia podrá revertir este ciclo de opresión enquistado en el sistema legal.