Cuba estalla: protestas masivas frente a apagones y crisis económica
Morón se convierte en epicentro de un descontento que crece
El viernes 13 de marzo, Morón, en Ciego de Ávila, fue testigo de cacerolazos y manifestaciones en plena oscuridad debido a cortes eléctricos prolongados. Decenas de ciudadanos rompieron el silencio y la falta de energía para pedir algo más que electricidad: libertad y soluciones reales.
Los videos difundidos revelan un pueblo harto de pasar hambre y necesidades básicas sin respuesta estatal. Un manifestante resumió el sentimiento general: «Se acabó el sufrimiento sin luz, sin trabajo, sin futuro». La protesta llegó hasta la policía local, mostrando un cambio en la tolerancia social ante la gestión del régimen.
Es un fenómeno nacional, no un hecho aislado
No se trata de un evento pasajero. En las últimas semanas, múltiples zonas de Cuba, incluida La Habana, enfrentan una escalada en protestas. Los cacerolazos y sentadas estudiantiles, como la ocurrida en la Universidad de La Habana, evidencian un descontento amplio y persistente.
Este malestar social se suma a la inestabilidad energética causada por un colapso en las centrales termoeléctricas y la falta de combustible, agravando la crisis económica.
¿Qué oculta la negociación oficial con EE.UU.?
El presidente Díaz-Canel confirmó negociaciones con la administración de Donald Trump, sin dar mayores detalles. Mientras tanto, la liberación parcial de presos genera más preguntas que certezas, con dudas sobre cuántos son realmente presos políticos.
Lo que viene: más presión interna y riesgo extendido
Este nuevo episodio de protesta indica una clara crisis de gobernabilidad que el régimen no puede seguir ignorando. Si no se atienden las necesidades energéticas y económicas, y no se responde a las demandas legítimas de libertad, la tensión social puede escalar a niveles aún más profundos.
Lo que ocurre en Cuba ya no es solo una cuestión de apagones o comida: es un problema político con consecuencias para toda la región.