Juegos Intercursos en Junín: competencia o control social disfrazado?
En el municipio Junín, arrancaron los Juegos Intercursos Uecla 2025-26, con alumnos desde primero hasta quinto año compitiendo en cinco disciplinas: fútbol sala, pelotica de goma, baloncesto, voleibol y ajedrez.
Organizado por la Coordinación de Educación Física y con apoyo total de directivos y personal administrativo, el evento parece un esfuerzo común, incluso saludable.
Pero ¿qué hay detrás?
El director Rafael Pérez Hernández explicó que estos juegos buscan nada menos que integrar a los estudiantes, fomentar el trabajo en equipo, y hasta la cultura de paz, pero sobre todo condicionan su rendimiento académico y disciplina como requisito para participar.
¿Esto solo representa una iniciativa para mejorar habilidades o es parte de un sistema que convierte la educación en una herramienta para controlar y moldear comportamientos bajo el lema «formación integral»?
Lo que no cuentan
- Competiciones pactadas en horarios que no afectan clases reales, pero que también permiten controlar actividades extracurriculares.
- La selección directa de atletas para competir en Juegos Municipales, bajo la supervisión de entes regionales controlados políticamente.
- El énfasis en «disciplina» y «rendimiento» como filtros condicionantes, que pueden invisibilizar a estudiantes con talentos olvidados.
Lo que viene
Los mejores atletas pasarán a representar al colegio en competencias oficiales, pero cada paso empuja más la institucionalización de una educación bajo metas estrictas que poco tienen que ver con la libertad individual o la diversidad real de destrezas.
Una pregunta queda abierta: ¿estas actividades fomentan el deporte libre o solo promueven una agenda de control y formación homogénea diseñada desde arriba?