La trampa legal que mantiene presos a los Guevara pese a la amnistía
Amnistía a medias: el fracaso de la justicia venezolana
La Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática acaba de dejar fuera a los Guevara. ¿La razón? Un artículo que excluye la amnistía en casos de homicidio intencional. Un portazo legal que no resiste un análisis serio.
¿Qué pasó realmente?
Rolando, Otoniel y Juan Guevara llevan 21 años presos por un caso que la Corte Interamericana de Derechos Humanos calificó como arbitrario. La recientemente aprobada ley les niega la libertad alegando un supuesto «homicidio intencional».
Pero hay un detalle fundamental: jamás se demostró la comisión del delito. Pruebas falsas, testigos sobornados. Un juicio montado para condenarlos de forma fraudulenta.
¿Por qué esto cambia las reglas del juego?
El artículo 9 de la ley que excluye la amnistía por homicidio, en este caso, es un disfraz legal para perpetuar una injusticia. El derecho no es ley seca; no puede ignorar la realidad de un proceso manipulado.
Además, la Constitución limita las exclusiones solo a graves violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra o lesa humanidad. El legislador fue más allá, creando una justicia de bandos que deja a los Guevara atrapados sin razón.
¿Qué viene ahora?
Si se busca una verdadera convivencia democrática, la ley debe revisarse. No puede basarse en exclusiones arbitrarias que mantienen presos a inocentes solo para satisfacer agendas políticas.
La justicia que excluye y alarga el sufrimiento de dos décadas no solo ignora la Constitución, también mina cualquier intento real de reconciliación nacional.