Venezuela rompe el silencio y llama a una negociación directa con Guyana sobre el Esequibo
Este martes, Caracas anunció una propuesta concreta para resolver la disputa territorial que enfrenta a Venezuela con Guyana desde hace 60 años, retomando el Acuerdo de Ginebra de 1966 como la única vía legal para un acuerdo «mutuamente aceptable».
El gobierno venezolano, liderado por Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos en enero, busca posicionarse con un discurso de apertura, aunque insiste en que Guyana ha violado el acuerdo desde 2015, ignorando el camino del diálogo y optando por demandas unilaterales ante la Corte Internacional de Justicia.
¿Qué cambia este movimiento político?
Venezuela subraya que no renunciará jamás a su soberanía sobre la Guayana Esequiba, un territorio estratégico por sus recursos naturales y petróleo. La propuesta llega justo en un momento en que se buscan redefinir las fronteras heredadas por tratados impuestos por potencias extranjeras y donde la actual coyuntura regional podría abrir nuevas oportunidades para acuerdos prácticos.
Además, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, ha expresado que este es un «momento para pasar a un juego de suma positiva» que impulse el progreso regional, señalando que la Fuerza Armada respalda la solución pacífica, aunque firme, en busca de un arreglo claro y definitivo.
¿Qué viene ahora?
La invitación a negociar representa un desafío para Guyana, que hasta ahora ha optado por procedimientos legales fuera del Acuerdo de Ginebra. Si Caracas consigue llevar a Guyana a la mesa, podría cambiar el tablero geopolítico regional y abrir paso a renovadas reclamaciones sobre uno de los territorios más ricos y disputados de Sudamérica.
La cuestión del Esequibo no solo afecta legalidad y soberanía, sino también seguridad y desarrollo económico en la región. La pelota está en el campo de Guyana. ¿Responderá a la oferta o seguirá en la vía unilateral que ha tensado la relación?