El Esequibo: el pulso territorial que no quieren que veas
Venezuela propone a Guyana sentarse a negociar de buena fe para resolver la controversia sobre el Esequibo, un territorio clave por sus recursos naturales, tras 60 años de estancamiento.
El cambio político de Venezuela y su llamado a negociar
Este llamado llega en medio de un «nuevo momento político» tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, según el gobierno de Delcy Rodríguez, que reafirma el Acuerdo de Ginebra como la única vía legal para una solución justa.
Venezuela acusa a Guyana de romper este acuerdo desde 2015, con maniobras unilaterales ante la Corte Internacional de Justicia para obtener títulos sobre una soberanía que Caracas no reconoce.
¿Qué está en juego realmente?
160.000 km² ricos en petróleo y otros recursos están en disputa, en un territorio delimitado por un laudo de 1899 que Venezuela considera nulo y que nunca renunciará a reclamar.
El ministro de Defensa venezolano habla de «nuevas oportunidades» tras décadas de fronteras trazadas por imperios, pero la realidad es que esta agenda territorial está lejos de un arreglo pacífico y abre riesgos para la seguridad y estabilidad regional.
Lo que viene: ¿dialogo o confrontación?
La propuesta venezolana podría impulsar negociaciones formales, pero la continuidad de reclamaciones históricas y la presión internacional hacen probable una carrera por aprovechar los recursos estratégicos del área.
La incógnita es si habrá voluntad política real para ceder y pactar límites claros o si esto será solo otra etapa de una disputa que sigue dividiendo a dos países vecinos y comprometiendo la seguridad regional.