6.000 viviendas evaluadas tras los recientes terremotos
La Comisión Presidencial y el Colegio de Ingenieros de Venezuela informan que apenas 6.000 viviendas han sido inspeccionadas para medir su seguridad estructural tras los sismos.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Solo el 70% de esas casas recibió una etiqueta verde que certifica su estabilidad. Pero quedan más de 12.000 estructuras pendientes de evaluación, lo que aumenta el riesgo de daños ocultos y riesgos latentes.
¿Qué significa realmente la etiqueta roja?
Contrario al pánico extendido, la etiqueta roja no implica demolición inmediata. Es una señal preventiva para identificar daños específicos que requieren análisis técnicos profundos. Lo mismo aplica para la etiqueta amarilla, pero estos detalles se han perdido en el ruido mediático.
¿Quién está detrás de estas inspecciones?
El proceso es 100% gratuito y realizado por ingenieros civiles certificados, amparados por la Ley de Ejercicio de la Ingeniería. Esto garantiza responsabilidad y sanciones severas contra malas prácticas o incumplimientos legales.
¿Qué sigue?
Las cuadrillas técnicas se preparan para inspeccionar las más de 12.000 viviendas restantes. Ignorar esta realidad puede condenar a miles de familias a vivir en edificios con fallas estructurales no detectadas. El riesgo está ahí y nadie puede esconderlo más.