48 muertos revelan fractura letal en disidencias de las FARC
48 muertos en guerras internas de las disidencias FARC
La selva del Guaviare se tiñó de sangre: 48 personas murieron en un choque violento entre dos facciones disidentes de las FARC. Este episodio confirma la fractura interna que fragmenta a estos grupos y evidencia un poder paralelo que sigue desafiando al Estado.
¿Qué pasó?
Dos sectores armados —el Estado Mayor Central de Iván Mordisco y el Estado Mayor de Bloques y Frente de Calarcá— se enfrentaron violentamente en zona rural, en medio de una disputa por control de economías ilegales como narcotráfico y minería ilícita. El choque fue tan brutal que obligó al Ejército a coordinar con autoridades locales un operativo urgente para el traslado de cuerpos.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Desde la desmovilización formal de las FARC en 2016, el Estado ha perdido terreno ante estas disidencias. La violencia deja en evidencia no solo la incapacidad de control territorial sino la ausencia de un orden legal efectivo, que permite el reclutamiento de menores y la expansión de actividades criminales en regiones estratégicas del país.
¿Qué podría venir?
Este choque mortal no es un hecho aislado sino parte de una tendencia creciente de violencia descontrolada. Sin una estrategia clara del gobierno para intervenir y restablecer la legalidad, estas disputas internas podrían intensificarse, generando más inseguridad y debilitando al Estado en zonas cruciales para la seguridad nacional y regional.