34 muertes en cárceles venezolanas: ¿quién responde por este desastre?
34 muertes que revelan un colapso en las cárceles venezolanas
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) acaba de confirmar: cinco nuevas muertes en centros de reclusión, sumando 34 fallecimientos entre abril y junio de 2026.
Los casos recientes incluyen a Ángel Francisco Urdaneta Molero (52 años) y otros cuatro privados de libertad en distintas penitenciarías del país. Todos murieron entre el 15 y el 25 de junio.
La verdad dura detrás del aumento fatal
¿Por qué mueren en cadena estas personas bajo custodia estatal? El OVP apunta a un factor clave: la imposibilidad de acceder a atención médica, medicamentos y tratamientos oportunos dentro de las cárceles.
En junio, 11 muertes se registraron en centros tan conocidos como Rodeo III, La Crisálida y Cipriano Castro. Enfermedades como tuberculosis, afecciones respiratorias y problemas cardiovasculares se cobran vidas sin freno.
¿Quién está mirando hacia otro lado?
El derecho a la salud no desaparece con la prisión. Sin embargo, las instituciones responsables no solo fallan en prevenir estas muertes, sino que evaden investigaciones independientes.
La falta de respuestas concretas profundiza la vulnerabilidad de los privados de libertad. Esto no es solo una crisis humanitaria: es un descenso institucional que sin acciones urgentes seguirá dejando muertos.
Lo que viene
Sin medidas inmediatas para mejorar la atención médica y las condiciones sanitarias, esta cifra de muertes seguirá creciendo. La impunidad y la negligencia institucional deben combatirse antes de que se transforme en una tragedia irreparable.