100 días sin agua en Cumaná: la crisis ignorada que paraliza Sucre

100 días sin agua, sin soluciones reales

El 3 de junio Cumaná alcanzó un hito trágico: 100 días consecutivos sin agua potable por tuberías. A pesar de estar en uno de los estados con las cuencas hídricas más importantes de Venezuela, la crisis no da señales de acabar en municipios clave como Bolívar, Cruz Salmerón Acosta y Sucre.

El falso diagnóstico que empeora el problema

Las autoridades atribuyeron inicialmente esta falla al impacto de un movimiento sísmico. La ingeniería descarta esta versión: la causa real es otra, mucho más grave y previsible. Un sistema de distribución envejecido, sin mantenimiento adecuado, colapsó. Los ciudadanos ahora pagan esa negligencia con su salud y seguridad.

Impacto palpable en la vida diaria

  • Enfermedades estomacales generalizadas.
  • Gasto extra e insostenible en botellones y hervir agua.
  • Dependencia de camiones cisterna, a menudo con agua de mala calidad.
  • Comunidades enteras, como La Llanada, obligadas a usar fuentes clandestinas, expuestas a contaminantes.

Los vecinos han cerrado calles en protesta y amenazan con mantener su lucha para obtener respuestas claras.

El colapso no fue accidente, fue abandono

Jose Norberto Bausson, ingeniero civil y experto en sistemas hídricos, apunta a una realidad ignorada por las autoridades: falta de mantenimiento y reinversión. Desde los 80 en funcionamiento, el túnel Guamacán ya debía haberse reparado hace años, más aún en una zona con riesgo sísmico.

Recomendaciones técnicas en 2017, 2020 y 2023 para mantener instalaciones fueron completamente ignoradas. La consecuencia: una infraestructura colapsada, dejando a miles sin agua.

Un plan técnico ignorado, vidas y economía en juego

Un informe técnico entregado a las autoridades con propuestas de solución nunca fue respondido. La falta de transparencia y profesionalismo ante esta crisis alimenta una “crisis de omisión” que agrava la situación.

El impacto económico se mide en decenas de millones

El Colegio de Economistas del estado Sucre reveló que el costo mensual para cada ciudadano solo en agua comprada llega a 20,6 dólares. En promedio, la pérdida económica supera los 27 millones de dólares mensuales, combinando gastos personales y caída productiva.

Esto equivale a un impuesto invisible que golpea a familias y a la economía local.

¿Por qué colapsó el túnel a pesar de inversiones previas?

En 2010 se invirtieron 85,6 millones de dólares en tecnología para impermeabilizar el túnel. Sin embargo, la reparación cubrió menos de la mitad del tramo vulnerable. La falla ocurrió a más de 2 kilómetros del área protegida. Esta “inversión incompleta” es clave para entender el desastre.

¿A qué se enfrenta Sucre si no actúa ya?

El Colegio de Economistas estima que solucionar el problema costaría unos 94,5 millones de dólares para cubrir y reparar completamente el túnel, asegurando agua estable por medio siglo.

Pero mientras las autoridades evitan comprometerse públicamente, la realidad en las calles es clara: Sin agua, sin salud y con una economía evaporándose, la crisis en Sucre podría empeorar y extenderse.

¿Cuánto tiempo más permitirán que esta pérdida millonaria siga pasando desapercibida?

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